Compartimos consejos prácticos y novedades sobre salud bucodental para ayudarte a mantener tu sonrisa. Desde recomendaciones para prevenir caries hasta los últimos avances en ortodoncia e implantes dentales, nuestro equipo de odontólogos expertos en Salamanca te ofrece información valiosa para cuidar tu boca.


La pregunta es muy habitual en consulta: ¿es malo hacerse limpieza dental? La respuesta clara es no. Hacerse una limpieza dental de forma correcta y con un profesional dental es uno de los pilares para mantener una buena salud bucal, salud dental y salud general. Vamos a separar mitos de realidades.

La duda es muy común: ¿es dolorosa la limpieza dental con ultrasonido? La respuesta corta es no… en la mayoría de los casos. La limpieza dental con ultrasonido es un procedimiento seguro, eficaz y bien tolerado. Aun así, el nivel de sensibilidad puede variar según cada paciente y la cantidad de sarro y placa bacteriana presentes.

La frase “con una limpieza dental se quita el sarro” es correcta, pero conviene matizar hasta dónde llega el tratamiento. La limpieza dental elimina sarro acumulado y placa bacteriana, mejora la salud bucal y ayuda a la prevención de enfermedades, pero no siempre es suficiente si existe enfermedad periodontal avanzada.

“Me hice una limpieza dental y me duelen los dientes” es una frase muy habitual en consulta. Tranquila: en muchos casos los dientes pueden molestar tras una limpieza dental profesional, sobre todo cuando había acumulacion de placa bacteriana o acumulacion importante de sarro. Te explico por qué pasa, cuánto dura y qué hacer para aliviar la sensibilidad dental.

El flúor es uno de los grandes aliados de la odontología moderna. Si hablamos de mejorar la salud dental, el flúor es clave: el flúor es bueno, protege tus dientes, refuerza el esmalte dental y ayuda a prevenir la caries dental, uno de los problemas más frecuentes en niños y adultos.

La retracción de encías es un problema dental más frecuente de lo que parece. Ocurre cuando las encías se retraen, dejando la raíz del diente más expuesta. El resultado: sensibilidad dental, mayor riesgo de enfermedad periodontal y cambios visibles en la sonrisa. Si notas que tus dientes parecen más largos o que tienes mal aliento, sigue leyendo.